El uso de intercambiadores de calor (precalentadores de gas natural, intercambiadores de calor de gas natural) aumenta la eficacia de sus sistemas. El precalentamiento del gas hace que la presión de su sistema sea estable y que el gas sea transportable.
La mayoría de los sistemas de gas requieren una compensación del denominado efecto Joule-Thomson. Con este efecto, la temperatura del gas desciende a un caudal constante debido a una reducción de la presión. Como consecuencia, el gas se enfría, por ejemplo, mediante el uso de sistemas de reducción de presión, fluctuaciones de la temperatura exterior o el flujo a través de largas tuberías de transporte. Si el gas se calienta en puntos seleccionados del sistema, se consigue una estabilidad de la presión o temperaturas del gas que hacen más eficiente un componente posterior del sistema, por ejemplo, las turbinas de gas.
Nuestros intercambiadores de calor de carcasa y tubos para calentar gases, vapor saturado o agua funcionan de forma fiable en sistemas de gas. Se puede utilizar un
manómetro diferencial para controlar con precisión la pérdida de presión dentro del intercambiador de calor y las secciones de tuberías conectadas.
Optimizamos nuestros intercambiadores de calor para su proceso. Un diseño optimizado ahorra recursos y hace que su sistema global sea más económico.